Deleite Marino: una historia que empezó en familia… y se volvió hogar para muchos

Published Sep 7, 2026, 9:54 PM

Hay historias que nacen de un plan, y hay historias que nacen de un corazón que se atreve a soñar y logra que otros crean. Esta historia tiene, además, raíces, familia y el respaldo de Dios.

El 1 de febrero de 2010, en medio de una reunión familiar, Luis, siempre visionario, lanzó una idea que al principio parecía una de sus bromas: "Don Carlos, retírese de trabajar y creemos un restaurante de comida de mar".

Entre la broma y la convicción, sembró una semilla al reconocer en la experiencia y la pasión de sus suegros una gran oportunidad. Esa semilla no tardó en germinar.

El fin de semana siguiente ya había una cita para ver un local. Lo que parecía una idea al aire empezaba a convertirse en realidad. Pero lo verdaderamente extraordinario fue lo que ocurrió alrededor.

Luis y su esposa, sus suegros, sus padres y Catica, su hermana, decidieron caminar juntos para darle vida a una empresa que desde entonces ha sido bendecida y bendición para muchos. En medio de ese comienzo había un motor aún más profundo: Luis y su esposa estaban esperando a su primer hijo. Esa vida que venía en camino se convirtió en impulso, en propósito, en razón para creer y atreverse.

El sueño ya no era solo empresarial: era también familiar, generacional y lleno de futuro. A partir de ahí comenzaron las reuniones de socios, con grandes ideas e ilusión, que Catica aterrizaba en actas que fueron el paso a paso para concretar el sueño.

Catica asumió un rol determinante y muy inspirador: con su orden, su método y su amor por el proyecto, hizo que todo ocurriera.

Una noche, cada familia llegó con una propuesta de nombre:

Don Carlos y Doña Luz propusieron: "Hola Mar" 🌊

Luis y su esposa: "Son Camarón" 🍤

Catica y Olguita: "Deleite Marino" ❤️

El nombre ganador fue unánime y, desde ese momento, Deleite Marino le entrega a Bogotá "lo mejor de la comida de mar". Desde entonces y para siempre, cada rincón de Deleite Marino lleva el sello de Catica, quien, aunque ya no esté físicamente, vive en la esencia del restaurante: en su orden, en su cuidado y en el amor con el que todo se hace.

La inauguración

Ese sueño se hizo realidad el 22 de marzo de 2010, cuando Deleite Marino abrió sus puertas en el Centro Comercial Portoalegre, local 66. Al frente han estado Don Carlos y Doña Luz, quienes con su conocimiento, tradición y amor por la calidad y el servicio le dieron vida y vuelo a su propio proyecto.

El sabor de nuestras raíces y lo que somos hoy

Más de 15 años después, Deleite Marino es un lugar donde muchos sienten que llegan a casa. Ese sello viene de las raíces: del legado de la madrecita Rosa, la mejor chef de Boyacá durante los años 60 y 70, quien sembró en su familia el amor por la buena mesa y nos enseñó a servir con el corazón.

Hoy, Deleite Marino cuenta con dos sedes: la que vio nacer este sueño en Portoalegre y una nueva casa en el Centro Comercial Bulevar Niza.

Somos un equipo de más de 20 personas que, día a día, hacen que a la mesa llegue calidad y amor que alimenta.

Como pueden ver quienes leen esta historia, cuando un proyecto nace en familia, se construye con amor y se pone en manos de Dios, deja de ser un negocio para convertirse en bendición y hogar.